facebook
Buscar

Gastronomía

La gastronomía es la expresión cultural de un pueblo en la mesa. Las Sierras de Salamanca dada su diversidad orográfica y cultural nos ofrece un recetario popular de lo más variado y sugerente.

Como entrantes las patatas revolconas, el calderillo bejarano, el limón serrano, el
hornazo
o los buenos embutidos de la zona.

De segundos, los asados, ya sean de ternera charra, cordero lechal, cabrito, tostón acompañados por una ensalada de pamplinas o zorongollo.

No puede faltar un buen vino elaborado en las bodegas de la Sierra de Francia.

Difícil resultará la elección del postre que puede ir desde las frutas de la sierra: fresas, cerezas, ciruela, higos o castañas a la repostería con leche frita, perrunillas, mantecados, rosquillas… pasando por el rico turrón de La Alberca realizado con la miel que los apicultores recogen en la zona.





Detallamos a continuación algunos de estos platos y productos típicos de nuestras sierras:

Las "patatas revolconas, meneas o revueltas" es un plato compuesto por patatas, laurel, torrezno, cebolla, pimentón, perejil, ajo, clavo y guindilla; se preparan cociendo las patatas con sal y laurel después se machacan y se les añade un refrito hecho en grasa de torrezno, el pimentón y un machado de perejil, ajo, clavo y guindilla.

El calderillo bejarano es un estofado de carne de vaca, preferiblemente de aguja o morcillo, que se prepara con patatas, pimiento verde, tomate, cebolla y laurel.
Las verduras se rehogan con la carne y una vez listas se añaden el pimentón y las hierbas aromáticas (romero y tomillo salsero) También se le puede añadir guindilla y un machacado de ajos y perejil. Cuando la carne está cocida se ponen las patatas cortadas y se deja cocer todo junto.

En cuanto a las ensaladas destacamos “El Zorongollo” a base de tomate, cebolla, pimientos, atún y huevos cocidos y el limón serrano plato muy original que se elabora con limones, naranjas, huevos cocidos, solomillo de cerdo, chorizo de matanza, vino tinto, ajo, aceite de oliva y una pizca de sal.

El hornazo es una empanada típica de estas tierras que se rellena con embutido (chorizo, lomo o jamón) y huevo cocido. La masa se prepara con leche, manteca, levadura prensada, aceite, yemas de huevo y sal se abre en dos partes, se rellena con los ingredientes anteriores y se mete en el horno durante 1 hora más o menos.

El Aceite que se elabora en nuestras tierras es empleado en la mayoría de estos platos y al igual que ocurre con otros productos aunque la naturaleza del medio en el que nos encentramos no es la más adecuada para los cultivadores, el esfuerzo de éstos unido a una reestructuración de las instalaciones transformadoras han hecho posible su reconocimiento como producto de alta calidad.

Los Embutidos, no cabe duda de que el cerdo es, ha sido y será una materia prima fundamental en la gastronomía de nuestros pueblos alcanzando gran importancia con los exquisitos embutidos y jamones que encuentran en su elaboración artesanal y el aire fresco de estas sierras el secreto de su incomparable sabor y que han concedido reconocida fama a  localidades como Candelario, Ledrada, La Alberca o SotoserranoSi bien es cierto que la matanza tradicional ha ido perdiendo fuerza en los últimos años, el sacrificio del cerdo todavía es motivo de fiesta en muchos de nuestros pueblos en los meses invernales como sucede en La Alberca, Sotoserrano, San Esteban de la Sierra, Linares de Riofrío, Santibáñez de Béjar, Ledrada, Cespedosa y en un largo etcétera dónde serranos y visitantes reviven este ritual y dan buena cuenta de las chichas, costillas, morro, panceta… a la vez que observan el proceso de elaboración de los embutidos (lomo, chorizos, salchichones, morcillas…) además de jamones y paletas así reza el dicho “del cerdo se aprovecha todo…..hasta sus andares”.

El Vino, bien es sabido que la Sierra de Francia cuenta con unas peculiares condiciones climáticas dadas sus distintas altitudes. Gracias a esas condiciones climáticas en las zonas próximas al río Alagón, entre los 500 y 900 m. de altitud abundan zonas abancaladas donde se asientan los viñedos.
Durante mucho tiempo las bodegas cooperativas, creadas hacia mediados del sigo XX, identificaron los vinos a granel pero el panorama cambió cuando a principios de 1990 la bodega de San Esteban de la Sierra dio el salto y, tras modernizar sus instalaciones, consiguió llegar al mercado de los vinos de calidad con sus tintos y rosados elaborados con las variedades rufete y tempranillo. Estos pasos fueron seguidos por otras bodegas como la bodega Valdeáguila de Garcibuey fundada en el año 2000.





Actualmente cinco bodegas elaboran en torno a 300 hectáreas de viñedo controlado por la Asociación de Viticultores y Elaboradores de Vino de la Sierra de Salamanca:

  • Bodega Antonio Aparicio en Sotoserrano
  • Bodega Cooperativa San Esteban en San Esteban de la Sierra
  • Bodega Valdeáguila en Garcibuey
  • Cooperativa San Bartolomé en Molinillo
  • Viñas Del Cámbrico en Villanueva del Conde
  • Viñedos Rochal en Santibañez de la Sierra

El esfuerzo y tesón de estos viticultores ha dado lugar a que la Consejería de Agricultura y Ganadería haya aprobado la creación de la Marca Vino de Calidad “Sierra de Salamanca” para vinos blancos, rosados y tintos elaborados en estas tierras.
Esta nueva figura de calidad amparará los vinos elaborados con uva blanca de las variedades Palomino, Moscatel de Grano Menudo y Viura, y las de uva tinta Rufete, Garnacha Tinta y Tempranillo.




Los caldos amparados por “Sierra de Salamanca” tienen que ser

  • Blanco: elaborado con las variedades Palomino, Moscatel de Grano Menudo y Viura
  • Rosado: elaborado con, al menos, un 70 % de variedades tintas.
  • Tinto: elaborado con las variedades Rufete, Garnacha Tinta y Tempranillo.

Las localidades amparadas por este vino de calidad son Cepeda, Cristóbal, El Cerro, El Tornadizo, Garcibuey, Herguijuela de la Sierra, Lagunilla, Las Casas del Conde, Los Santos, Madroñal, Miranda del Castañar, Mogarraz, Molinillo, Monforte de la Sierra, Montemayor del Río, Pinedas, San Esteban de la Sierra, San Martín del Castañar, San Miguel de Valero, Santibáñez de la Sierra, Sequeros, Sotoserrano, Valdefuentes de Sangusín, Valdelageve, Valero y Villanueva del Conde.

En cuanto a las frutas que decir de las sabrosas fresas cuyo cultivo tuvo relevante importancia en Linares de Riofrío, de la calidad de la cereza de la Sierra de Francia que le ha llevado a que, inevitablemente, se le concediera en el año 2007 la identificación de Marca de Garantía por la Junta de Castilla y León o de las deliciosas ciruelas de Pinedas.

Y si en primavera las Sierras huelen a fruta fresca en otoño huelen a castañas porque todo el Sur de Salamanca es tierra de castaños muy apreciados por los hogareños porque su fruto además de servir para el consumo propio bien crudas, cocidas o asadas y la elaboración de carnes (cremas de castañas para acompañarlas) o postres (flan de castañas o castañas en almíbar) también ha servido y sirve de alimento al ganado (cerdos, caballos, cabras…) y de materia prima para los artesanos del mismo ( mobiliario y cestería).

Terminamos este repaso por la gastronomía y los productos agro-alimentarios que nos ofrecen nuestras Sierras con el turrón de La Alberca elaborado de forma artesanal. Su receta, heredada generación tras generación, es muy sencilla y natural, sin aditivos ni colorantes propios de los turrones industriales, basándose únicamente en la mezcla de miel cosechada en nuestras tierras, clara de huevo y azúcar a la que se añaden almendras u otros frutos secos como nueces o cacahuetes.

Compartir en Facebook