facebook
Buscar

Caza - Reserva Regional de Caza de Las Batuecas

La Reserva Regional de Caza de las Batuecas está situada en la parte sur de la provincia de Salamanca, lindando con la cacereña región de Las Hurdes. Estamos ante una de las Reservas de Caza Mayor más importante de España no sólo por su extensión sino también por la inigualable categoría de sus trofeos como lo pone de manifiesto el que posea uno de los records del mundo de caza de Macho Montes.

Comprende la totalidad de los términos municipales de Nava de Francia, La Alberca, Herguijuela de la Sierra y Monsagro, y parcialmente los de Serradilla del Arroyo, El Cabaco y El Maillo. Más del 80% de sus terrenos son de propiedad de estos ayuntamientos y están incluidos en el Catálogo de Montes de Utilidad Pública de la provincia.

La caza menor está representada por la huidiza becada; mientras que el corzo está superando todas las expectativas encontrándose actualmente en franca expansión desde las repoblaciones efectuadas en la Reserva, pero sin duda la joya de esta reserva lo constituye el Macho Montes, del que como ya hemos señalado la reserva tiene los mejores trofeos de la especie, conseguidos en los últimos años, logro que le ha valido para conseguir un prestigio internacional sin precedentes en España. Sin olvidarnos de las batidas de jabalí que constituyen un aliciente para los cazadores locales.

Dado el lugar privilegiado en el que se encuentra la Reserva además de cazar podremos disfrutar de su maravilloso entorno natural visitando el Valle de Batuecas y los pintorescos pueblos que la comprenden, saborear su rica y variada gastronomía ( el limón serrano, las carnes a la brasa, el hornazo, los excelentes embutidos, las patatas meneas, así como una gran variedad de dulces típicos que harán las delicias de los mas golosos como las perrunillas, rosquillas, mantecados, obleas o el famoso turrón de La Alberca) acompañada, eso sí, por los vinos producido en la zona.

El Valle de Batuecas, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, estar en Las Batuecas es estar distraído y ajeno a aquello de que se trata: es decir, absorto y embelesado. Son sensaciones que siguen sintiendo los visitantes de este valle secreto, protegido por escarpadas montañas y donde se localiza un bello bosque de carácter mediterráneo
Situado al Sureste de la provincia de Salamanca limitando con Cáceres: alcornoques, encina, robles, avellanos, madroños, tejos, cipreses, olivos... conforman su variada y grandiosa vegetación, a la que se une una rica fauna que lo erigen como una de las reservas de caza mayor más importantes de España, no solo por la extensión que ocupa, de unas veinticinco mil hectáreas, y sí por la inigualable categoría de sus trofeos como lo pone de manifiesto el que posea el récord del mundo de caza del macho montés (Capra Pyrenaica) con 290 puntos, según la Junta Nacional de Homologación de trofeos de caza y estadística cinegética, que ostenta el Rey de España, Juan Carlos I, así como una importante colonia de linces ibéricos que, cuando se creó la reserva, se encontraba casi extinguido. Si a ello añadimos las valiosas pinturas rupestres del Neolítico que se descubren en las cuevas y abrigos del valle, el alto valor cultural de las leyendas sobre Las Batuecas, y el conjunto arquitectónico y etnográfico del pueblo de La Alberca, nos encontramos con un espacio casi sin parangón dentro de toda Castilla y León.
En lo más profundo del valle está enclavado el convento carmelita de San José. De su misma puerta parte un recorrido a pie que se dirige hacia la cascada del Chorro y que permite conocer de primera mano todas las bellezas paisajísticas de Las Batuecas.
Todo ello le ha valido para estar declarado Parque Natural desde julio de 2000, Reserva Regional de Caza en 1973, Zona de Especial Protección para las Aves en 1991 ("Arca y Buitrera" y "Las Batuecas”), Declarado como zona arqueológica, Declarado como Sitio Histórico a fecha de 27/04/2000
Las Batuecas son a la vez frontera y destino final, lugar de paso hacia las Hurdes extremeñas y punto de encuentro de culturas y de biodiversidad.
Al coronar el Portillo, partiendo desde La Alberca, se abre un paisaje sin igual en la provincia, un mar de laderas cubierto por un denso manto de encinas y alcornoques que cobija una diversidad botánica inigualable: Arces, madroños, acebos, robles, quejigos, enebros y pinos son las especies más comunes y junto a ellas, crecen con profusión un sinfín de pequeñas plantas y arbustos que completa el coloreado tapiz de estas encrespadas laderas, formando el enclave de mayor diversidad botánica de Salamanca
Pero hablar de naturaleza en Las Batuecas y no mencionar a su fauna es pasar por alto un importante reclamo turístico.
Desde casi cualquier punto del valle es fácil avistar al buitre negro, que cuenta aquí con una numerosa colonia. Junto a esta rapaz vuelan el más escaso alimoche, el buitre leonado, las águilas real y culebrera y el halcón, poderosas rapaces que mantienen a raya a infinidad de pequeñas presas, tanto aladas como mamíferos y reptiles.
Así desde el punto de vista faunístico, Las Batuecas presenta ciertas peculiaridades que resultan de elevado interés dentro del contexto europeo y mundial.
La especie más valiosa que habitó estos parajes es el lince ibérico, catalogado en peligro de extinción, del que no existen más de 400 individuos en el mundo. Junto a él, otras 45 especies de mamíferos habitan en este Espacio destacando la cabra montés y el corzo, de gran interés resulta también la presencia de la nutria, gato montés, gineta y varias especies de murciélagos, catalogados en diversas categorías de protección.
De las 131 especies de aves, lo más destacable es la presencia de una colonia de buitre negro, siendo peculiar la elección de viejos enebros para construir sus nidos. Reseñar también por su gran relevancia que esta zona es área nidificante de la cigüeña negra, el águila imperial es vista esporádicamente, ha aumentado la población de buitre leonado, sin olvidar otras especies nidificantes como el águila real, halcón peregrino, alimoche, búho real, aguilucho cenizo, cernícalo primilla, azor, etc. La variedad de hábitats presente permite la existencia de una apreciable diversidad de especies de reptiles, 19 concretamente, de las cuales tres son endismos: lagarto verdinegro, lagartija serrana y lagartija de Bocage.
Por lo que se refiere a los anfibios, Las Batuecas se configura en un Espacio propicio para ellos, se han catalogado aquí 13 especies, cuatro de ellas endemismos: tritón ibérico, sapo partero ibérico, rana patilarga y sapillo pintojo.
La fauna ictícola es poco relevante, las especies más destacables son la trucha común, barbo ibérico, boga bermejuela y colmilleja
Apuntar que la presencia del hombre en estas tierras ha sido siempre constante y su huella ha dejado profundos recuerdos que se refieren a los más diversos períodos de la Historia y aun de la Prehistoria así nos encontramos con un valiosísimo conjunto de pinturas Prehistóricas Esquemáticas localizadas diseminadas entre abrigos de cuarcitas que configuran el valle y a lo largo del curso del río.
La técnica usada en la realización de las pinturas es simple y uniforme, se reduce en general a tintas planas y trazos lineales (normalmente rojo y ocre y, en menor medida, negro o amarillo, así como el blanco, que es relativamente frecuente en Las Batuecas). 
En cuanto a los temas de las pinturas, predominan las barras y puntos, también antropomorfos y zoomorfos (formas de hombres y animales), a veces formando escenas con una clara tendencia naturalista, en el caso de Las Batuecas. 
La cronología parte del Neolítico Medio, con un mayor desarrollo durante el Neolítico Final y el Calcolítico. 


Los abrigos rupestres inventariados en el Valle de las Batuecas:
  • 1. Canchal de las Cabras pintadas
  • 2. Canchal del Águila
  • 3. Canchales de la Pizarra
  • 4. Canchales del Zarzalón
  • 5. Cueva del Cristo
  • 6. Umbría del Canchal del Cristo
  • 7. Canchales de Mahoma
  • 8. Umbría de la Cotorrina
  • 9. Majadilla de las Torres
  • 10. Canchal de los Acerones
  • 11. Corral de Morcilla
  • 12. Covacho del Pallón
  • 13. Risco del Ciervo
  • 14. Canchal de Villita
  • 15. Canchal de las Torres


Todos estos abrigos se encuentran declarados Bien de Interés Cultural por ministerio de la Ley 16/1985 de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español en aplicación de lo dispuesto en el artículo 40.2; mientras que el Canchal de las Cabras Pintadas goza de una declaración específica por Decreto de 25 de abril de 1924.

El Convento carmelita se sitúa a la entrada del valle, construido como lugar de vida retirada y eremítica a finales del siglo XV, junto a numerosas ermitas ubicadas dentro y fuera del recinto conventual. 
El recinto está constituido por dos cercas, dentro de las que se encuentra el convento y sus dependencias. La iglesia, construida en 1602 y ampliada en 1686, es el edificio central del conjunto y está rodeada por una calle enlosada de pizarra y amplios jardines a modo de claustro, adosadas a la pared norte se encuentran la sacristía y la biblioteca, el cementerio de los religiosos, la capilla de San Jerónimo, la de San Pablo Ermitaño, y San Juan Bautista. 
Al sur se situan varias celdas oratorio de los monjes y en el muro oeste una puerta abre paso al refectorio, cocina, talleres, alojamientos de los criados, panadería, lavadero…
La estructura definitiva del monasterio se configura durante los siglos XVII y XVIII. 
Los monjes abandonan Las Batuecas en 1836 y con la desmortización, pasó a propiedad privada. En 1915 fue adquirido por los Carmelitas de Castilla y en 1936 por los Carmelitas Descalzos del Cerro de los Ángeles, desde 1950 residen los Carmelitas Descalzos, que han restablecido la vida eremítica.

Los pueblos que comprenden la Reserva de Caza conservan, desde el punto de vista arquitectónico, un tipismo espectacular.
Callejas estrechas y retorcidas, toscamente empedradas con canalizos centrales para evacuar las aguas de lluvia.

Casas con fachadas que se curvan por el peso de los años, con balcones voladizos de hierro y madera, suelen de ser de 3 ó 4 plantas, la primera de piedra o sillería, sobre la que se asientan las ménsulas de los balcones, formadas por grandes vigas de roble o castaño, sobre las que se apoyan la armadura y tirantes, también de madera, que constituyen la estructura de los pisos superiores. Los paños de la fachada se rellenan con adobe de barro cocido o con una mezcla de piedra y barro. Generalmente, parte de la estructura de madera permanece vista, lo que da a las casas su aspecto peculiar que atestigua la autenticidad de su construcción según las prácticas de hace varios siglos.

La agricultura tiene poco protagonismo territorial pero es un elemento clave en el valor paisajístico de Las Batuecas, por sus cerezos en flor de Herguijuela de la Sierra, los bancales inverosímiles asentados en las laderas, pequeños huertos y castaños para fruto. Si bien es cierto que en estos últimos años está abriéndose paso gracias a la comercialización de alguno de estos productos como el vino, el aceite o las castañas.

La ganadería cobra mayor importancia que la agricultura, destacando el cerdo en régimen de estabulación y vacas en régimen de explotación extensivas en los montes municipales.
También tiene gran tradición la producción de cera y miel, para lo que se colocaban gran número de colmenas en los "corchos" que se sacaban de los alcornoques del bosque. De actividades industriales casi no puede hablarse, reducidas a las puramente artesanas, necesarias para el desenvolvimiento de la vida normal en estos pueblos de economía agropecuaria destacando la chacinería, de gran tradición en la comarca, y fama nacional e internacional.

Compartir en Facebook